Kinshasa (RRC): En un hito para la salud pública africana, las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) anunciaron este lunes el fin oficial del 16º brote de ébola en el país, que cobró la vida de 45 personas y afectó a 64 casos confirmados en la remota zona de Bulapé, provincia de Kasai. La declaración marca el cierre de una crisis que duró tres meses en una región caracterizada por su aislamiento geográfico y limitadas infraestructuras viales y de telecomunicaciones.
El ministro de Sanidad, Samuel Roger Kamba, hizo el anuncio en Kinshasa, destacando los indicadores científicos que confirman la interrupción de la cadena de transmisión del virus. «En nombre del Gobierno, y teniendo en cuenta todos los indicadores científicos y operativos, declaro oficialmente el fin del 16º brote de ébola en República Democrática del Congo», afirmó Kamba durante una conferencia de prensa. El brote se considera extinguido tras transcurrir 42 días –equivalentes a dos periodos de incubación del virus– desde el alta del último paciente, el 19 de octubre.
Este último rebrote, declarado en septiembre, generó alarma inicial debido a la historia de la enfermedad en la región, que ha enfrentado múltiples epidemias desde el descubrimiento del virus en 1976 cerca del río Congo. Sin embargo, la respuesta rápida y coordinada evitó una escalada mayor. Más de 47.500 personas recibieron la vacuna contra el ébola, inicialmente dirigida a contactos de los infectados y luego extendida a comunidades circundantes para crear un «anillo de protección» en Bulapé.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aplaudió el logro, describiéndolo como «notable». Su director regional para África, Mohamed Janabi, elogió la agilidad de las autoridades nacionales, el personal sanitario de primera línea y las comunidades locales, que operaron en uno de los entornos más desafiantes del país. «Controlar y poner fin a este brote de ébola en tres meses es un logro notable», señaló Janabi, enfatizando la colaboración con socios internacionales.
Un avance clave en esta respuesta fue la implementación por primera vez de un módulo de tratamiento para enfermedades infecciosas, diseñado para mejorar la seguridad del personal médico y la atención al paciente. Esta innovación, apoyada por la OMS y organizaciones como la Cruz Roja, protegió mejor a los trabajadores de la salud y optimizó los cuidados en un contexto de recursos limitados.
Con el brote bajo control, la RDC inicia ahora un periodo de 90 días de vigilancia reforzada para detectar cualquier reaparición temprana. Paralelamente, los esfuerzos se redirigen hacia el fortalecimiento del sistema nacional de respuesta a emergencias sanitarias, incluyendo programas de cuidado integral para sobrevivientes, que abordan secuelas físicas y psicosociales del virus.
Este es el brote número 16 en la historia del país, que ha registrado más epidemias de ébola que cualquier otra nación. Aunque el ébola sigue siendo una amenaza endémica en África central, impulsada por factores como la deforestación y el contacto humano con reservorios animales, logros como este demuestran avances en vacunación y detección precoz. Expertos advierten, sin embargo, que la vigilancia continua es esencial para prevenir resurgimientos, especialmente en zonas de conflicto armado.
La noticia llega en un momento en que la región africana enfrenta múltiples desafíos sanitarios, desde la persistente amenaza del COVID-19 hasta otras enfermedades infecciosas. El éxito en Kasai refuerza la resiliencia de la RDC y sirve de modelo para futuras respuestas globales.
